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Published on marzo 20th, 2016 | by Bartu

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Entrevista a Pedro Rivero

Dado que mi estancia en Bruselas se está alargando más de lo que en principio pensaba, llego otra vez a la siguiente cita del Festival Anima, el principal festival de cine de animación de Bélgica. Si en la edición anterior tuve la ocasión de poder entrevistar a Sam por su “Pos Eso”, en esta ocasión tuve el enorme placer de poder entrevistar a Pedro Rivero, guionista y director junto al dibujante de comics e ilustrador Alberto Vázquez de “Psiconautas”, una película de animación de reciente factura que rompe con todos los esquemas de lo que se ha estado haciendo últimamente en cuestión de animación e España en cuanto a narración y temática se refiere. Quedo con él en la cafetería de la Cinematek de Flagey, lugar en donde se celebra el festival, para poder interrogarle y que me aclare unas cuantas dudas que tengo hacia su persona y hacia esta última obra que ha orquestado.

Daniel Bartual: Yo he estado mirando un poco por internet y claro, como no tienes página en Wikipedia desconozco cuáles son tus orígenes exactos dentro del mundo de la animación. Si que conozco los tres largos animados que has dirigido y guionizado pero me gustaría saber en primer lugar cuales fueron tus comienzos en estos mundos de la animación.

Pedro Rivero: Cuando era joven hacía comics, todo esto viene a partir de los comics. Haciendo comics, que también los dibujaba, empecé a hacer guiones para otros amigos dibujantes. Esto coincidió con que en aquellos inicios tuve mis primeras experiencias dentro de la animación dibujando para las primeras producciones que hubo en el País Vasco como “La Leyenda del Viento del Norte” y poco a poco las cosas se fueron desarrollando de tal manera que me acabé profesionalizando como guionista de dibujos animados. Hice un par de proyectos de serie de televisión con Gregorio Muro, guionista de San Sebastián tanto para revistas de comics como para animación. Y ese fue el comienzo, por amistades y por las cosas que tocaba, la gente con la que me rodeaba y, sobre todo, por el momento que estaba teniendo en aquel entonces la animación en el País Vasco pues estuve trabajando como guionista de encargo hasta el año 99 más o menos. Ahí es cuando decidí pasar a hacer mis propios proyectos.

D.B.: Como guionista que eres, ¿Cuáles consideras que son tus influencias a la hora de construir una historia?

P.R.: Bufff…pues la verdad es que nunca me lo había planteado. Por un lado, más que la construcción de historias las haces siguiendo impulsos de ideas que se te ocurren, igual hay ciertos autores, sobre todo en el campo del cine, que saben crearte emociones y tu quieres reproducir, ¿no? No solo como espectador sino también ser capaz de generarlas. Entonces a mi me ha influido mucho David Lynch y su cine desde siempre, desde sus inicios incluso cuando yo era niño “El Hombre Elefante” me fascinó. Y luego hay tantas, tantas influencias que por el lado del mundo de la animación es evidente que Miyazaki tiene un peso específico muy grande que yo creo que en esta última película (se refiere a Psiconautas) se puede apreciar que tiene partes de Lynch y partes de Miyazaki.

D.B.: Eso precisamente te iba a decir, sin pretensión de hacer spoilers, pero si que es cierto que hay ciertos momentos en “Psiconautas” que a la gente les va a recordar mucho a Miyazaki. También vi mucho de Otomo porque casualmente tu película se proyectó el día después en el que proyectaron “Akira”, sobre todo por la explosión que hay al inicio de la película aunque eso se ve mucho más explicitado en el cortometraje de “Birdboy” que precedió a “Psiconautas”. No sé si lo tomasteis a Otomo al igual que a Miyazaki como referencia para esta historia.

P.R.: Pues hombre, temáticamente se ve que hay una conexión en los inicios de ambas historias no obstante es un detalle que está ya en el cómic original de Alberto por lo que no tiene una influencia tan directa. Si es cierto que evidentemente “Akira” es una película que cuando la vi por primera vez cuando salió en el año 88 me fascinó el enorme trabajo que tiene, sobre todo en la animación de los personajes aunque no solo eso, es todo lo que tiene. Yo creo que la estructura y el argumento de la película de “Psiconautas”, también partiendo desde el cómic, en comparación a la de “Akira” en occidente estamos más acostumbrados a que haya una correlación causa-efecto continua en las historias y, en este caso, lo que nos enseña mucho el cine japonés o la sensibilidad especial que tiene Miyazaki es la simultaneidad de determinados hechos o emociones lo que yo creo que eso si que puede ser una influencia en un plano espiritual.

D.B.: Retomando un poco el tema de tus comienzos, la primera película que consta bajo tu autoría como guionista es “Goomer”. ¿Podrías contarme un poco sobre la experiencia de hacer una película como esa?

P.R.: Bueno, no fue mi primer trabajo como guionista para cine, hice muchos años antes una adaptación para niños en dibujos animados de la vida de San Ignacio de Loyola pero “Goomer” en realidad fue un encargo que llegó a mis manos y a las de Gregorio Muro porque no sé si sabes que se intentó hacer una serie, de hecho se animaron varios episodios, pero se quedaron digamos sin financiación, era una serie en la que en la producción estaba Canal +, entonces los derechos los adquirió FIlmax y con un productor detrás que les aseguró que el material que ya estaba animado se podía remontar para convertirlo en un largometraje. Entonces hablé con Ricardo y con Nacho (autores originales del cómic de Goomer) antes de abordar esta reconstrucción del material que había y acometer un guión con la idea de ser lo más fiel posible a la obra original. Lo que pasa es que teníamos un poco la limitación de que teníamos que encajar dentro de un argumento animaciones que ya estaban hechas. Fue realmente como hacer un puzzle, sobre todo en lo que es entre la primera mitad y los dos tercios, pero en la parte final todo era un poco más libre. Pero realmente fue un poco caótico en el sentido de que tenías que crear algo a partir de material ya creado, incluso referenciar en el guión qué planos tenías que utilizar de ese material. Y bueno, el resultado es el que es. Yo creo que la película es un poco irregular (risas).

D.B.: Yo personalmente te digo que en su momento fui a verla al cine y incluso me compré el VHS original de la película. De hecho, creo que también algún álbum en cómic de “Goomer” me llegué a comprar.

P.R.: A mí me gustan mucho los comics iniciales de “Goomer”. Es curioso porque siempre hubo como una aspiración por parte de la gente que adquirió los derechos del cómic para adaptarlos al cine de convertirlo en un largometraje que se pudiese vender en todo el mundo y al final resulta que la misma premisa es la que usaba “Planet 51” y creo que con bastante menos gracia, por lo menos bastante menos que el cómic, no te digo con respecto a la película que hicimos nosotros.

D.B.: Tu siguiente trabajo es “La Crisis Carnívora” que si no me equivoco fue la primera película hecha con animación Flash en España.

P.R.: Sí, y en este caso es un proyecto propio en el que asumo muchas responsabilidades entre ellas la producción, la dirección, la guionización. Estaba basada en una idea original que desarrollé para unas tiras de prensa en el año 90 o algo así por lo que era una historia que tenía durante mucho tiempo en la cabeza. El hecho de que acabase siendo una película hecha en Flash fue porque no conseguimos levantar la financiación para hacer el proyecto en 2D. El resultado final es muy irregular, sobre todo por el guión, por algunas cuestiones de animación que supusieron bastantes limitaciones. Pero por internet si que circula el piloto que hicimos en 2D y todavía mucha gente me pregunta el por qué no hicimos la película de esa manera y fue por esa falta de financiación, hubo un momento crítico en el que las televisiones tenían que entrar y no entraron. Nos quedamos un poco en tierra de nadie y fue ahí cuando nos encontramos ante la tesitura de decidir si devolver el dinero ya gastado o seguir haciendo la película vendiendo mi casa. Opté por lo segundo y conseguimos levantar la película pero fue una experiencia bastante agotadora, muy agotadora. Desde el inicio de hacer el guión hasta el estreno pasaron 7 años y es una experiencia de la cual saqué unas cuantas conclusiones pero creo que no es deseable para nadie.

D.B.: Me consta de algún animador español con el que me he encontrado que me ha contado experiencias similares. Pasando a lo que ya es “Psiconautas”, si no me equivoco el proyecto se inicia porque conoces a Alberto a través del cómic. ¿Qué fue lo que más te llamó la atención del cómic que te empujó a hacer este proyecto, lo que fue primero el corto “Birdboy” y después el largo?

P.R.: Digamos que todo va seguido. Este es en el momento en el que terminamos “La Crisis Carnívora”, el tiempo que pasa desde la premiere en Sitges hasta su estreno terminó con una sensación muy devastadora por el resultado final. Cayó entonces en mis manos el cómic de “Psiconautas” por una recomendación del editor que es de Bilbao y al que conozco personalmente. Lo leí y me pareció que tiene un fondo dramático y bastante deprimente y yo creo que estaba en el estado de ánimo como para ser bastante sensible a algo así (risas).

Esto hizo que sobre todo más allá de esta predisposición que podría tener, lo que encontré es que Alberto en el cómic había sabido utilizar de una manera muy lúcida la iconografía de animalitos amables como puede ser “La Aldea del Arce” para sumergirlos en una historia dramática, profunda y para mi supuso una conexión con lo que pretendía hacer con “La Crisis Carnívora”, coger los personajes con el estilo de la animación clásica de Disney y hacer un desastre con ellos, un poco en plan “Happy Tree Friends”. Pero la obra de Alberto tenía mucha más consistencia de lo que yo había hecho.

Entonces, sabiendo que después de la experiencia de “La Crisis Carnívora” cargarte las espaldas con tanta responsabilidad, no podía pasar por la misma experiencia así que necesitaba un poco de descanso con respecto a tanta presión y por qué no partir de un proyecto que ya es sólido, que a nivel de guión está bien creado y así por lo menos no tengo que sufrir tanto en la generación de la idea. Una vez leída la obra, me puse en contacto con Alberto al cual no conocía y le propuse directamente hacer una adaptación en dibujos animados de su cómic. A cualquiera que le vienen con esta oferta dice “vale” (risas). Alberto dijo “vale” y bueno, yo creo que ha sido positivo y para él también porque le ha permitido entrar en el mundo de la animación el cual no conocía y que cada vez le va gustando más.

D.B.: También porque me consta que Alberto es un tipo bastante lanzado y abierto de mente, al menos por lo poco que conozco de él a través de amigos comunes.

P.R.: Es una persona bastante trabajadora que no es un farsante en plan “hago un cómic y me hecho a tumbar”, en absoluto, sino que realmente trabaja con pasión. Siempre a la hora de escribir “Psiconautas” él ha sido el primero en ser crítico, no porque estuviera mal el cómic sino el intentar profundizar en las distintas líneas argumentales e intentar enriquecer su propia obra. Ha sido muy permeable, tiene una personalidad que para el trabajo es muy positiva y me considero muy afortunado de haberle conocido y de haber podido trabajar con él.

D.B: Y en cuanto a este proyecto que ha supuesto “Psiconautas”, que vino primero el cortometraje y luego la película, no sé si es que pensasteis primeramente en hacer un largo pero quisisteis hacer el corto primero para ver qué tal funcionaba o cómo.

P.R.: Tiene viene a ser un poco lo mismo, es decir, es otra vez la experiencia de “La Crisis Carnívora” de la que hicimos un piloto en 2D que al final no se vio entonces es un poco como si no existiera. Entonces la idea inicial era hacer la adaptación completa de la obra en un largometraje pero llegados a un punto al ver las dificultades que iba a tener la financiación de un largometraje de estas características no dirigido a un público generalista, con una temática un poco adulta pues pensamos que primero teníamos que darle presencia al proyecto y probar un poco al equipo involucrado. Fue un campo de pruebas pero también pensamos “ya que vamos a probar por qué no invertir un poco más y hacer una narración autónoma que pueda luego recorrer festivales y darnos presencia”. Y ese fue el propósito y salió mucho mejor de lo que en inicio pensábamos porque el inicio del recorrido que tuvo el corto fue enorme, pese a las dificultades de subvención que tuvimos al principio y en el que tuvimos que invertir nosotros, pero poco a poco fuimos consiguiendo reputación, dinero, subvenciones y la verdad, hasta llegar al Premio Goya pues fue un camino idílico.

 

D.B.: Yo me alegré mucho de que “Birdboy” se llevara el Goya porque ya vi el corto mucho antes y me pareció genial, aunque también no sé yo si el hecho de que Alberto diera el número de cuenta en directo al recibir el premio acabó sirviendo para recibir más financiación, por alguna entrevista que he leído de vosotros dos creo que no demasiado.

P.R.: Bueno, eso más que nada es Alberto que es un poco cáustico cuando opina de cosas sobre convenciones sociales (risas). La broma que hizo sobre el número de cuenta a mí me pareció divertidísima porque precisamente ese año se estaba debatiendo el cambio de modelo de financiación en el cine y que se buscaba una inversión privada y demás. Así que dijimos “pues venga, más subvenciones y inversión privada que tenemos aquí en ningún sitio así que demos el número de cuenta”. Pero el Premio Goya si sirvió lo primero para que te tomen en serio cuando vas con el proyecto de largometraje y gracias a eso creo que si no hubiésemos tenido el referendo del Premio Goya tal vez no nos hubiesen recibido del mismo modo de cara a financiar el largometraje. En ese sentido si fue útil.

En este momento somos interpelados por una pareja amiga de Pedro y asistentes al festival en calidad de prensa que mantienen una conversación bastante agradable con él y le elogian por su película.

D.B.: Acabamos de ser interrumpidos por una pareja de amigos que te han dado un feedback bastante positivo sobre la recepción que tuvo “Psiconautas” en el pase que hubo ayer. ¿Cómo has percibido la recepción del público?

P.R.: No, en realidad había hablado con ellos anteriormente y estaba todo preparado (risas). Son amigos de hace bastante tiempo. La recepción de la película está siendo bastante buena, de momento solo se ha pasado en San Sebastián, en Gijón y en Bruselas y todos los comentarios de la gente de la industria son positivos. Del público nunca sabes, sobre todo con una película así que no es para todos los públicos. Igual nosotros mismos no somos conscientes de que la película es bastante dura. Si es cierto que hay gente a la que le toca, que realmente le llega las peripecias de los personajes. De hecho al terminar el pase aquí en Bruselas si que se me acercaron personas jóvenes a darme las gracias por haber hecho la película lo cual es muy enternecedor. Lo que quieres cuando haces una película es que realmente llegue a tocar a alguien, igual que a ti mismo te han tocado otras obras. Entonces de momento estamos satisfechos con la acogida pero somos conscientes que no puede ser mucho mayor de lo que ya es.

D.B.: Yo de esa proyección tengo, por una parte, un feedback, el cual es que la película me gustó mucho. Vi que trasladasteis muy bien no solamente la historia que ya se puede leer en el cómic sino que la habéis sabido enriquecer muy bien, porque al fin y al cabo la historia que cuenta la película es, si no me equivoco, la crisis que hubo en España durante los 80 y concretamente lo que ocurrió en Galicia en aquellos años…

P.R.: Si, y en País Vasco ocurrió lo mismo, es cuando se desmantela toda la industria naval y demás a raíz del ingreso del país en la Unión Europea y eso juntado a la heroína, la falta de oportunidades de toda una generación que prácticamente desapareció pues ese es el caldo de cultivo en el que Alberto se inspiró para hacer el argumento y bueno, sigue estando evidentemente en la película.

D.B.: Y por otro lado al final de la proyección me percaté de una chica que estaba sentada justo detrás de mí que me percaté que estaba llorando, pero no porque no le gustara la película sino de pura emoción, de que le cautivó.

P.R.: La verdad es que te tengo que confesar que a mí también me hace llorar la película cuando llega a su final por doble motivo, me hace llorar de tristeza y como de esperanza. Hacer una película es muy difícil y medir los objetivos que te propones también porque a veces puede que no los tengas claros, puede que no sean los debidos y puede que no sepas enfocarlos. Pero si tengo que hacer un balance, y creo que Alberto estará de acuerdo, el balance es que esta película es muy difícil de hacer y, más o menos, hemos logrado hacerla bien (risas).

D.B.: Y no sé si tras quedarte con este sabor agridulce, más dulce que agrio, ¿tenéis pensado seguir trabajando juntos, tenéis algún proyecto en mente que ya estéis poniendo en marcha?

P.R.: No, no vamos a seguir trabajando juntos. Llevamos trabajando juntos 5 años o más desde que empezamos con “Birdboy” y luego estuvo por medio el otro cortometraje, “Sangre de Unicornio”, y ahora “Psiconautas” y digamos que ha sido un momento muy productivo para ambos pero también tenemos ideas diferentes sobre con que continuaríamos y bueno, no pasa nada, porque si lo piensas en realidad esto se inicia con la idea de hacer el largometraje, hemos hecho el recorrido juntos, hemos acabado haciendo el largometraje con lo cual el camino se ha hecho igualmente. Albero está bastante entusiasmado y enfocado en hacer un nuevo cortometraje que tiene bastante buena pinta y yo digamos que he recuperado un poco mi faceta de guionista, también con otros proyectos detrás pero que de momento no sirve de mucho hablar de ellos porque lleva mucho tiempo levantarlos.

D.B.: Ya para ir acabando, en esta última gala de los Goya, que no sé si la viste, cuando fueron a dar el premio al mejor cortometraje animado me parece estaban celebrando los 100 años de animación que ha habido en España. Sin embargo creo yo que industria de la animación en España no hay o no la que yo creo que debería haber. ¿Cuál es tu opinión acerca de estos 100 años de animación y qué piensas que tendría que pasar en estos 100 años próximos?

P.R.: Más que de una opinión en realidad creo que habría que hablar de realidades objetivas y la realidad objetiva es que no hay escuelas de animación en España y eso hace que la gente que se dedica a ello lo tenga que hacer lanzándose un poco al vacío y con mucha dedicación personal. Esto ya es el primer paso por el cual es difícil establecer una industria. Yo creo que uno de los problemas de la animación en España, aún teniendo en cuenta que hay gente que hace cosas muy buenas en distintas partes, es que haya un planteamiento del largometraje de la animación no como para hacer estúpidas películas para niños. Yo creo que uno de los grandes males de la animación en España es que ha habido mucho advenedizo en la producción que se ha metido en esto sin ningún interés en la animación, solo pensando que haciendo un producto para niños tratándolos como idiotas y vendiéndoles cualquier cosa se puede conseguir dinero, me lo puedo quedar en el bolsillo, me da igual la aportación creativa del equipo que contrate y demás. Ha habido muchísimos estudios y empresas en todas partes de España que han tenido que cerrar, que no se han consolidado. Hay muy pocos que lleven más de 20 años haciendo animación.

Yo creo que tiene que ver aparte de que falta una cierta cultura cinematográfica en donde los espectadores puedan asimilar que el cine de animación no es solo para niños, pese a que está cambiando en las nuevas generaciones, pero la óptica del que maneja el dinero, quién toma las decisiones en los canales de televisión si se nota. Van a haber muy pocos casos como una película como “Arrugas” o como la nuestra que van a ser pequeñas islas y ahora lo que está claro que lo que se quiere o lo que se desea hacer es “Tadeo Jones” que es una parodia de una película norteamericana, “Planet 51” que el protagonista es un astronauta norteamericano o “Atrapa la Bandera” que curiosamente también es un astronauta norteamericano, ¿no? Entonces no sé qué estúpida conolización cultural pretende esta gente que hace estas películas, yo creo que están totalmente en contra de lo que debería ser el cine español por mucho que ellos crean que están construyendo industria.

D.B.: Totalmente de acuerdo. Bueno Pedro, muchas gracias por tu tiempo.

 

Entrevista dentro de nuestro fanzine número 14, quieres verlo al completo? pincha aquí!

 

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El enviado especial en Bruselas por excelencia de 100grados. En el norte de Europa se está más fresquito que en Valencia.



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