Arte The Poetics of Reflection, Diego Mendoza Imbachi, 2014

Published on mayo 15th, 2015 | by Lucía Gómez

0

Esperando Turno

Cansados ya de escuchar la palabra “crisis”, y aun sabiendo que debería haber sido la oportunidad de frenar el movimiento uniformemente acelerado que llevan las economías y la esperanza de “conciencia”, simplemente ignoran la realidad persiguiendo su tan codiciado “crecimiento sostenido”, en un mundo con recursos limitados.

No es necesario ir muy lejos para darse cuenta de la gravedad del asunto en el mundo del arte – “mercado” lo llaman ahora. Y nunca mejor dicho porque de mundo poco ya le queda.

Pues bien, al “mercado” del arte también le afecta dónde se producen las manzanas y las fresas, y la conciencia. Recientemente hemos podido comprobar que en España se ha bajado al 10% (antes 21%) los impuestos de arte a la hora de efectuar una compra en una galería española.  Y es que competir con los países “grandes” de Europa en una moneda común se nos hace difícil.

Últimamente también se puede haber estado observando en ferias, galerías y otras organizaciones el aumento de interés por la adquisición de arte de los llamados países “en vías de desarrollo”. Las nuevas estrellas de los países de Hispano America, Asia y ahora África no han pasado desapercibidas para el ojo avizor, con todos los posibles efectos segundarios que conlleva la sociedad de usar y tirar o cómo lo llaman en inglés: fast-moving consumer goods (FMCG) . El principal ejemplo de éste nuevo fenómeno lo podemos ver en la obra del pintor Oscar Murillo, un joven emigrante colombiano lanzado a la fama tras dudosas pujas en la casa de subastas Christie´s de Londres . “Oscar Murillo salta a la fama internacional en Junio del 2013 debido a las 253.875 libras que se pagaron por una de sus obras en la casa de subastas Christie’s lo que levanta una gran polémica en el mundo del arte que ha acusado a la galería que lo representa (Saatchi Gallery) de inflar una burbuja en el mercado del arte.”

La última exposición que refleja esta tendencia la podemos encontrar por ejemplo en esta misma galería Saatchi de Londres, “Pangea II”. Sin entrar en pormenores de la calidad del arte expuesto de dicha exposición, decir que se hace mucho hincapié en artistas emergentes y/o exiliados de los ya mencionados países “en vías de desarrollo” (lo del 2º mundo ya no se lleva) y en lo que se inspiran.

La exposición colectiva como era de esperar es bastante política, o al menos eso quiere transmitir, pero lo interesante está detrás de las obras, el más grande de los conflictos ideológicos del arte contemporáneo: El arte quiere ser libre pero el artista tiene que comer. Y como lo quieren las leyes del “crecimiento sostenido” hay que comer cada vez más y más rápido – y tirar.

Curiosamente, los patrocinadores de esta exhibición son los grandes protagonistas del colonialismo ideológico que como José Manuel Naredo estudia, está desintegrando las sociedades tradicionales de dichos países. Pero hablemos de los artistas y sus obras. La muestra comienza en Gallery 1 a mano izquierda nada más entrar a la galería.

Tout doit disparaître!, Jean-François Boclé, 2014. Un mar de bolsas de plástico de color azul inunda la primera sala dejándonos saber dónde comienzan y dónde terminan los límites del observador. En exilo. Un abismo, una sensación desagradable enfrenta la conversación con la obra. Un memorial del colonialismo y del esclavismo en el mar de las Antillas, todo ha de partir.

Tout doit disparaître!, Jean-François Boclé, 2014

The Poetics of Reflection, Diego Mendoza Imbachi, 2014. Colombiano de nacimiento, del departamento de Cauca en el pueblo de Venta Cajibio, el artista refleja el rápido proceso de industrialización que su región está sufriendo proyectando la mutación del paisaje en enormes dibujos que sugieren futuras realidades.

Inmersos ya en la “crisis”, transformación o confrontación, nos topamos con las obras de Alida Cervantes. Natural de Tijuana, Cervantes re-imagina los limites percibidos acerca de las condiciones socio-económicas y políticas que permanecen contingentes de la comarca. La artista explora la dinámica de la dominancia y sumisión de la naturaleza humana. Sus pinturas adoptan un fuerte carácter Mejicano donde se observa implicada la represión de la época colonial y post-colonial de la zona.

Alida Cervantes, Horizonte en calma, 2011

Alida Cervantes, Matadora, 2011

Saltando hacia África el artista Eddy Ilunga Kamuanga nos presenta Sans Titre, 2014. La diversidad cultural contemporánea de Kinshasa es capturada por unos misteriosos símbolos y formas que sin duda reflejan la fuerte influencia de la globalización en la identidad africana.

Eddy Ilunga Kamuanga, Sans Titre, 2014

No muy lejos de su compañero Kamuanga, las obras de Dawit Abebe. No.2 Background 1, 2014. Cuerpos viajando al compás de signos y símbolos. Documentos oficiales, trozos de paisajes urbanos y dispositivos que anuncian a la sociedad contemporánea bajo la vigilancia del gobierno. Abebe critica el rápido desarrollo tecnológico que está envolviendo y cambiando el África cosmopolita y cómo éste ha producido la alienación de los valores tradicionales entre ciertos grupos, comunidades y sociedades.

Dawit Abebe. No.2 Background 1, 2014

Todos estos artistas (como muchos otros), intentan reflejar la sociedad cómo ellos la perciben desde sus circunstancias. En el reciente artículo de la controversa revista de arte contemporáneo Art Monthly, la colaboradora Lizzie Homersham, expone en el artículo Artists Must Eat el conflicto económico en el que se encuentra el artista contemporáneo frente a  la mencionada sociedad de consumo. Lo contradictorio aquí se da cuando la propia crítica artística es “absorbida” por los criticados, y es que como a todos los cerdos les llega su San Martín, a estos artistas también.

SIGUE DISFRUTANDO DEL FANZINE:

 

Tags: , , ,


About the Author



Deja un comentario

Back to Top ↑
  • Sociales




  • 100GRADOS PAPEL

  • Posts más vistos!